Germán García

Germán García

Campeón CACIT de Málaga 1996
Vicecampeón de la 1ª Copa de España de 1996
Campeón de la 2ª Copa de España 1997
Campeón de la 3ª Copa de España 1998
Subcampeón del Mundo (Burdeos) de Pastores Belga 1999
Tercer clasificado Campeonato del Mundo de todas las razas F.C.I. 1999
Ocho veces seleccionado como número 1 de España


EL RASTRO (2ª PARTE)

    Como hemos visto en el capítulo anterior poco a poco iremos introduciendo al perro en una mayor complejidad, de modo que progresivamente iremos aumentando el número de huellas que carecen de recompensa. Al principio debemos de tener cuidado y no superar un número aproximado de siete huellas sin comida. Así un ejemplo de rastro que podríamos trazar sería el que observaremos en la gráfica número 1.

    Cuando observemos que el perro no se confunde al no encontrar comida entonces desplazaremos la recompensa progresivamente cada vez más lejos; si por el contrario vemos que el perro se siente engañado entonces debemos de volver unos cuantos pasos atrás para posteriormente volver a avanzar cuando nuestro perro se encuentre más seguro en el rastro.

    Con este programa seguiremos durante el tiempo necesario para que nuestro perro se encuentre seguro en las líneas rectas. Desde mi punto de vista prefiero que este sea un trabajo lento pero seguro.

    En el momento en el que percibamos que nuestro perro ha asimilado perfectamente esta parte del ejercicio entonces pasaremos a una segunda parte que sería el marcaje de los ángulos. El marcaje de dichos ángulos en un principio debe de ser algo abierto, un día el trazado será hacia la derecha y otro día el trazado será hacia la izquierda. Una muestra gráfica de esto lo observamos en el siguiente esquema:

    Cuando nuestro perro realiza perfectamente estos ángulos y rectas de unos sesenta u ochenta metros entonces podemos empezar a trazar pistas con una mayor complejidad. En el rastro todo tipo de trazado que se nos ocurra es válido, pero será el perro el que nos dirá qué tenemos que trazar para corregir fallos.

    Una vez que hemos alcanzado este nivel podemos ir realizando distintas modificaciones. Así ahora a los perros que no son glotones les podemos ir quitando la comida colocando en su lugar su juguete preferido.

    Durante el entrenamiento de esta disciplina se nos pueden manifestar varios problemas. Uno de estos problemas es la velocidad, debemos de enseñar a nuestro perro a que mantenga una velocidad constante en el recorrido. Esto lo podemos realizar de distintos modos, así por ejemplo lo que suelo realizar es colocar a lo largo del recorrido series de pisadas en las cuales encontramos recompensa junto con largos tramos sin recompensa, lo cual hace que el animal no coja una velocidad elevada.

    Otro problema que suele surgir es que el perro levante la cabeza, en el caso de que ocurra esto regañaremos a nuestro perro con la voz, también podemos darle un tirón hacia abajo y posteriormente le animaremos dulcemente con la voz.

    También podemos tener problemas con las salidas de pista, en este caso lo que haremos será dejarle que se salga pero nosotros no avanzaremos, de modo que el perro se auto castigará con el collar de púas. Una vez que vuelva a la pista le confirmaremos con la voz.

    Esto sería resumidamente lo que realizaremos para obtener un buen rastro, debemos de recordar que buenas puntuaciones únicamente se consiguen con un trabajo constante y sabiendo perfectamente lo que estamos realizando.