Javier Moreno

Javier Moreno

(Excelente y reconocido adiestrador. 
Juez Internacional de Trabajo RCI 
Campeón de la 1ª Copa de España. 
Es el adiestrador canino que más perros ha preparado y con excelentes resultados en todas las ediciones de la Copa de España. ).


Pruebas de Trabajo Selectivas y Deportivas de Competición

Tanto el RCI, IPO, SchH, son primero el gran filtro de selección para criar perros de guarda, defensa y utilidad. Además son excelentes pruebas para hacer deporte y competir con nuestros perros.

Más adelante y siguiendo esta serie de artículos vamos a familiarizarnos con otras actividades deportivas como Mondioring, Ring, Campaña, Agility, etc.

Para empezar, es imprescindible que conozcáis el reglamento de las secciones que sean de vuestro interés. Si no tenéis los reglamentos, pedirlos a los responsables de Trabajo de los Grupos, Clubs, Sociedades Caninas, Real Sociedad Canina de España, etc. El no transcribir los reglamentos en esta revista es con la intención de no ocupar espacios innecesarios. Los reglamentos RCI, IPO, SchH son casi idénticos.

Empezamos esta serie de artículos con la Sección A, " RASTREO":

Para cualquier actividad donde queramos obtener buenos resultados, es imprescindible Método-Constancia-Autoridad y sobre todo mucho Sentido Común, ya que éste está muy por encima de cualquier ciencia o técnica. De todo esto, lo único que se puede exponer en estos artículos es un Método y ayudar en todo lo demás.

Defino el rastreo como el seguimiento del perro usando el sentido del olfato, de un camino invisible creado por un conjunto de olores diferentes producidos por el aplastamiento y rotura de diferentes partículas olorosas, por la pisada de la tierra, plantas, seres minúsculos, etc. además de las sustancias que se impregnan en el suelo y sus alrededores que sirven de referencia al perro para dicho seguimiento y que pertenecen al trazador: calzado, secreciones, escamaciones y aliento.

Ya desde cachorro el perro utiliza el olfato antes que la vista. Para esta disciplina ojalá usase este sentido únicamente.El olfato y el instinto de exploración son vitales para la supervivencia del perro, de todos los cánidos.

La capacidad olfativa entre el hombre y el perro es tan diferente que se nos hace incomprensible. Muchas son las sustancias que el perro percibe por el olor que el hombre no puede. Ni siquiera pueden hacerlo las máquinas de detección más sofisticadas. El perro tiene 220 millones de ramificaciones nerviosas sensitivas en la membrana nasal, mientras que el hombre tiene 5 millones de ramificaciones.

La cavidad nasal está compuesta por unos tubitos de hueso fino como el papel o cornetes que están conectados a una fina red de terminaciones nerviosas unidas al nervio olfativo, el cual transporta al cerebro los mensajes olorosos.

El instinto principal que el perro utiliza en la búsqueda es el de presa-caza. La forma natural de utilizar este instinto es el "cuarteo", o sea, en zig-zag en todas las direcciones. Todos hemos podido observar esta forma de búsqueda en nuestros perros, sobre todo los aficionados a la caza con perro. Solamente con observar a nuestro perro la forma de olisquear en campo abierto o en cualquier otro sitio, podremos darnos cuenta de esta forma natural de búsqueda. Por lo tanto y porque así nos lo exige el reglamento, desde el principio del adiestramiento tendremos en cuenta la búsqueda en línea.

Otra de las cosas que debemos tener en cuenta desde el principio es la búsqueda con la nariz en pista sin levantarla en ningún momento, ya que también nos lo exige el reglamento. Digo adiestrar porque otra forma natural de búsqueda es el venteo, o sea, levantar la cabeza para encontrar a su presa o alimento.

Entre otras el perro va a usar las siguientes condiciones naturales: instinto inquisitivo (examen cuidadoso),instinto de supervivencia, condiciones físicas excelentes, capacidad olfativa y de discriminación.
Además necesitamos las siguientes condiciones básicas (necesarias en conjunto): motivación, concentración e intensidad.

Tenemos que tener en cuenta las tres fases de todo tipo de enseñanza: 

Iniciación-Desarrollo-Refuerzo. 

En la primera fase, iniciación, el perro no tomará ninguna iniciativa y le enseñaremos todo, conscientes plenamente que lo único que sabe el perro es usar el olfato de forma natural y de que no se ha leído el reglamento. 

En la segunda fase, desarrollo, es donde la repetición de la enseñanza formará parte de la base del adiestramiento, donde el perro ya tiene que tomar parte de iniciativa e irá aceptando poco a poco la forma artificial de búsqueda. 

En la tercera parte, refuerzo, es donde el perro debe tomar toda la iniciativa a partir de unas formas (adiestramiento), pautas y dirección; en esta fase es donde tendremos en cuenta todo lo que nos exige el reglamento en cuanto a trabajo de la base o punto de salida, seguimiento de la pista, ángulos y marcaje de objetos; en esta fase también es donde al perro le hacemos un experto trabajando siempre por encima de las exigencias del reglamento, en cuanto a tipos de terreno, longitud, antigüedad, cantidad de ángulos, cantidad y tipo de objetos, etc.

Como disciplina que es, tendremos en cuenta la enseñanza por INSTINTO-FUERZA (preocupación por hacerlo y hacerlo bien) INSTINTO. 

El paso por la fuerza es sumamente delicado, solamente lo usaremos cuando estemos seguros de que el perro lo ha aprendido bien, lo ha hecho las suficientes veces y que por cualquier causa se niega a rastrear o a respetar las pautas y normas que le hemos ido enseñando. Aún teniendo en cuenta todo esto, sugiero que solamente lo hagan los muy expertos o dirigido in situ por un experto demostrado.

Esta es la disciplina donde nos hará más falta la experiencia, tanto al perro como al conductor.


Javier Moreno