Cuestión de Carácter

Eduardo Santalla Fonte


    Cuando tuve mi primer Dobermann, no podía imaginar cuál iba a ser mi trayectoria en el mundo canino. Tenía muy claro lo que realmente quería y me gustaba: el Dobermann. Pero aún la idea de criar no la tenía en mente de forma clara y concisa. 

    Empecé a moverme en el mundo de las exposiciones y no pasó mucho tiempo para que yo empezara a pensar en comprar una hembra y por lo tanto, criar con el primordial fin de hacer lo posible en la medida de mis posibilidades de mejorar la raza, que luego pude descubrir la tarea tan difícil a la que me enfrentaba.

    Cuando ya al fin tuve mi primera camada, pude experimentar la cruda realidad, con sus buenos momentos como es la alegría de poder disfrutar de esas nuevas vidas que tienen todo un futuro por delante y de algunos que otros sinsabores como el empezar a preocuparme de cuáles van a ser las manos que van a cuidar y atender a los cachorros o gente que como no tienes un nombre, ni siquiera se dignan a cuestionar la calidad de los cachorros. Y no digamos ya si enferma alguno de ellos o que necesite de nuestros cuidados de manera que nos haga pasar noches en vela para sacarlos adelante. 

    Como toda persona que trata de ser sincero con sigo mismo, me he cuestionado muchas veces si tantos esfuerzos merecían la pena, pero mi afición siempre ha sido tan fuerte que me ha hecho seguir adelante con la convicción y la fortaleza que este tema requiere. Ya en mi segunda camada, las cosas empezaron a mejorar en bastantes aspectos. El afán de superación día a día y las ansias por hacer bien las cosas me han llevado a pensar que algunos cruces que he hecho, hoy quizá me los hubiera cuestionado, y aclaro porqué especialmente me los hubiera cuestionado: el carácter del Dobermann.

    Toda persona que está vinculada al mundo del Dobermann podrá comprobar que el carácter de algunos perros se ha alejado de lo que entendemos por un dobermann correcto, por eso, ahora mismo, veo primordial ser muy autocríticos con mis hembras y el macho que elijo para ellas, intentar verlo en el campo de trabajo y no dejarme influir sólo por la belleza y presentación en el ring. 

    Las pruebas ZTP y PAC me han ayudado mucho a ver algunos perros que en su momento me podían interesar para la cría, pero algunos incluso superando la PAC no los considero aptos para mis planes. Sin embargo un perro con ZTP ya muestra un carácter más correcto.

    También veo importantes para mis planes de cría, los perros con grado de trabajo. Estoy seguro que utilizando estos reproductores, poco a poco iremos hacia el dobermann que todos esperamos.

    Eduardo Santalla Fonte