Socialización del Cachorro

Bene Cubillo / Olga Rabasco


    Mucho se ha escrito y se ha hablado sobre esta fase tan fundamental en el desarrollo de nuestro perro, pero a pesar de todo no se le da la importancia que realmente tiene.

    No importa que nuestro cachorro sea de una raza u otra, no importa que nuestro perro actué como animal de compañía o como perro de trabajo, no importa que su trabajo sea el de guarda y defensa o como perro de servicio, no importa que seamos profesionales o aficionados, en todos los casos es necesario proporcionar a nuestro cachorro una CORRECTA socialización. 

    Esto es tan importante porque muy difícilmente podremos solucionar los problemas que presenten nuestro perro de adulto, si son problemas que se han creado durante esta importante fase, y donde podríamos tener un gran perro nos encontramos con un perro problemático, claro está, sin contar con otros condicionantes como pueda ser el propio temperamento del perro. 

    Pero para ser más concretos podemos poner como ejemplo el plan de socialización básico que se realiza con un futuro perro de servicio: Como es bien sabido un perro que realiza tareas de utilidad social, es un perro al que se le va exigir mucho más que a otro que actúe como perro de compañía, y decimos se le va a exigir, en cuanto a su comportamiento en sociedad y en cualquier tipo de entorno y situación, ya sea en un medio de transporte, en la calle, en edificios, en su domicilio, etc., en ningún momento debe presentar síntomas de agresividad, de miedo o cualquier otro comportamiento no deseado, y partiendo de la base que es un perro con un carácter o temperamento medio o normal, es decir no es un perro ni miedoso, ni agresivo por propia naturaleza ( parte que atañe directamente a los criterios que debe existir entre los criadores en los individuos que crían y seleccionan).

    Una vez que tenemos ese cachorro con un carácter estable, debemos de empezar a exponerlo de forma gradual al entorno que le rodea, aquí surge uno de los problemas básicos que nos encontramos los profesionales del adiestramiento y es elegir entre sacar al cachorro pronto a la calle o esperar a sacarlo cuando ya tenga completo su plan de vacunaciones como es consejo habitual de nuestros veterinarios. En la parte que a nosotros atañe, decidimos empezar a sacarlo a la calle aunque no esté completamente vacunado procurando evitar zonas transitadas por otros perros y desde luego el contacto directo con otros congéneres, para que empiece a observar el movimiento de otras personas diferentes a nosotros, el movimiento de vehículos, nuevos olores y demás componentes que se puede encontrar en el entorno, para continuar con el plan de socialización siempre tendremos que tener en cuenta unos criterios mínimos, como son los de ir aumentando de manera gradual y lenta los estímulos a los que vamos a presentar a nuestro cachorro.

    Sirva de ejemplo la habituación de nuestro cachorro a la presencia de gente. Desde luego no llevamos al cachorro el primer día a la puerta de un centro comercial donde lo más seguro es que consigamos que se asuste del tumulto existente, sino que vamos llevando el cachorro de forma gradual desde sitios poco transitados a sitios muy transitados, acabando por ejemplo llevando al cachorro a parques de atracciones, ferias, fuegos artifíciales, etc, sin que este presente miedo ni excitación si hemos realizado gradual y correctamente la exposición a estímulos ambientales. 

    Esto es válido para cualquier aspecto de la socialización que queramos desarrollar, y nunca debemos exponer a nuestro cachorro de forma directa a estímulos que le puedan crear miedo, y muchísimo menos obligarle a enfrentarse a esos estímulos que le produzcan miedo, así como tampoco debemos consentir que el cachorro responda con agresividad a estímulos que le causen miedo o temor. 

    (Estímulos=gente, objetos, otros animales, entornos, etc.)

    La mayoría de las consultas que nos llegan de propietarios de Dobermann que presentan algún problema de comportamiento, está directamente relacionado con una mala fase de socialización de cachorro, problemas como el caso de agresión hacia extraños, no poder mezclarlo con otros perros, huidas, no acudir a la llamada, miedos, destrozos en el hogar, etc., problemas que realmente no se arreglan con el adiestramiento, sino con una reeducación del perro, proporcionar una "segunda" socialización, aunque esto a veces no sea posible por la edad y características del perro en cuestión. Y es por esto por lo que aconsejamos dar mucha más importancia a las primeras fases del desarrollo del cachorro, al cual lo podríamos comparar con un libro en blanco, en el que ya tenemos establecido el ancho y el largo del volumen, el número de páginas y los márgenes y nosotros nos encargamos de escribir la historia, y para que esta sea buena ha de tener un buen principio y una buena base.