| El carácter del Dobermann Manfred Lerner |
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Stop, párate! Ginni von Bayern captura volando al "saboteador" en el recinto militar de Landsberg/Lech (Alemania) en la división "Lufttransportgeschwader 61" de la fuerza aérea alemana. (Madre: Cassi von Bayern, SchH III, IPO III, FH, BH, AD, HD-1, ZTP V 1 A, Mejor hembra del campeonato alemán de trabajo 1996, 4º puesto, 287 puntos, excelente. Subcampeona del campeonato del mundo IDC en Bélgica por equipos) Criador: Manfred Lerner, Estepona (Málaga), España |
Luis Dobermann de Apolda, (Alemania del Este) fue un recaudador de impuestos y además el responsable de la perrera municipal. Como recaudador de impuestos debía viajar por zonas muy peligrosas. Por eso necesitó un ayudante suficientemente valiente, para protegerle contra ladrones y para convencer a deudores morosos que era mejor pagar sus impuestos. Luis Dobermann desempeñó su función con diligencia y habilidad, originalmente acompañado de perros de compañía existentes. Durante los años 70 del siglo XIX, Luis Dobermann se decidió a criar su propio perro de protección. Deseaba un perro que pareciese a un Pinscher gigante. Este nuevo tipo de raza fue realizado en muy poco tiempo. Luis Dobermann utilizó el tipo antiguo del Pastor Alemán por su dureza, su inteligencia y su salud, lo cruzó con el Pinscher Alemán por su reacción rápida y por su ánimo. El Weimaraner daba a la raza sus capacidades de caza y su excelente nariz así como los colores más claros. Añadió la fuerza, el instinto y el ánimo del Rottweiler. Finalmente la raza solamente necesitaba la rapidez del Greyhound Inglés, y el pelo corto y liso y los colores típicos del Manchester Terrier.
Durante los primeros años de esta raza, los ejemplares eran extraordinariamente agresivos, preparados para atacar hasta al diablo. Esta reputación sigue a la raza del Dobermann hasta hoy. Hay cuentos increíbles sobre las razones del supuesto mal carácter del Dobermann. Uno de ellos es que un Dobermann se vuelve loco cuando cumpla 4 años de edad porque su cerebro continúa creciendo en su cráneo terminado, con el efecto que la presión le ocasiona tales alteraciones que el perro se convierte en agresivo e incontrolable. Esta historia es, naturalmente, absurda.
Es necesario llamar la atención al carácter especial del Dobermann. Su "inteligencia" es muy alta comparada a otros perros u otras razas caninas. El Dobermann observa su "manada" (la familia humana) de manera concienzuda y exacta, y eso desde muy joven. El Dobermann provoca el orden de rango dentro de esta familia e intenta subir poco a poco; una vez jugando, otra vez seriamente, intenta a llegar a sus metas. Por ejemplo: primero duerme en el suelo; después salta de manera traviesa al sofá, salta otra vez al suelo...y observa la reacción de la familia. Si la familia está riendo y demuestra que le gusta este juego, el pequeño Dobermann repite la acción quedándose más tiempo en el sofá hasta que llega el momento de ocuparlo.
Esta inteligencia especial del Dobermann puede ser utilizada con significación, trabajando con él. No importa cuál va a ser la formación conveniente para un perro y su dueño, como perro de guarda, perro de protección, perro de rastro, perro de salvamento o perro de deporte, el Dobermann quiere ser activo. El entrenamiento regular, no importa la disciplina, le gusta al perro y le satisface. El Dobermann no puede vivir con aburrimiento, en este caso se retrae y su futuro desarrollo puede ser negativo. El Dobermann pide su posición representado por su tarea en el interior de su manada/familia; con eso será durante toda su vida el mejor y más fiel amigo de la familia.
Entretanto el Dobermann es una raza internacionalmente reconocida que tiene por base una cierta imagen tanto en su apariencia como en su carácter. Criadores de todo el mundo que se han dedicado a esta raza, han formado y mejorado la belleza y la elegancia de esta raza durante los decenios pasados.
El Dobermann Club de España reúne criadores del Dobermann así como sus propietarios y amantes con la meta de corregir la imagen negativa que todavía existe desde años. Esta imagen no es conforme a la realidad que actualmente disfrutamos.
La meta de la cría de esta raza, que está prácticamente lograda, es crear un Dobermann, que sobre todo sea sano y tenga un carácter soberano y social y que al mismo tiempo sea animoso y resistente con una estructura fuerte, elegante e impresionante. Para llegar a esta meta han sido creados criterios bien determinados de selección con el efecto que solamente los mejores representantes de la raza (en estructura y en carácter) puedan ser utilizados para la cría. Por eso han sido elaboradas diferentes pruebas para los perros, como por ejemplo la PAC aquí en España. Un paso muy importante fue la elaboración de las criterios para la ZTP alemana por el juez de belleza y de trabajo Ottmar Vogel en el año 1975. Esta ZTP ha sido adoptada por el DCE y es ahora condición previa para la cría del Dobermann.
Por su origen y por su potencia de trabajo, como por su adaptabilidad, el Dobermann pertenece, aparte del Malinois, del Pastor Aleman, del Boxer, del Schnauzer gigante, del Bouvier de Flandes, del Airedale Terrier, del Rottweiler y del Hovawart a las nueve razas de trabajo internacionalmente reconocidas, que se encuentran preferentemente en el ejército y policía así como en servicios de seguridad privados.
En la cría del Dobermann hay líneas de sangre que han concedido la prioridad a las capacidades originales de la raza : el trabajo con el Dobermann, sería como perro de deporte para concursos o sería como perro de protección y de guarda para acciones reales. Yo como criador y adiestrador me he dedicado al carácter del Dobermann para el trabajo. En la cría doy mucha importancia a la aptitud al trabajo, la seguridad de sí mismo, el instinto de afán y a la resistencia física de los ejemplares Dobermann que estoy utilizando para la cría. Puedo afirmar que he formado el 90 % de los Dobermann que he criado.
El trabajo con el Dobermann es muy divertido; su temperamento alto y su inteligencia, desafía don especial de desarrollar por observación su comportamiento, que puede ser una ventaja para él mismo; se cree que entiende cada palabra.
El adiestramiento del Dobermann ya empieza muy pronto - mucho más temprano que el de otras razas - pues a partir de la séptima semana ya elige la persona que es el jefe de la manada/familia y quién es su persona de referencia. Esta fase de grabación del carácter es muy importante. Todas las impresiones comprobadas durante el período de las siete semanas hasta los nueve meses, influyen persistentemente en su vida y por eso también la manera del adiestramiento del Dobermann. El factor determinante en el adiestramiento del Dobermann es la base característica individual de cada ejemplar. Aquí se encuentra la dificultad para el entrenador. No se puede tratar todos los ejemplares de Dobermann de la misma manera. La estimación correcta de cada uno de ellos es la condición previa para un trabajo con éxito con este perro de trabajo tan variado.
El Dobermann se destaca también por - casi como hombres - la intención, por mímica piadosa o gestos amenazadores de no hacer caso a los deseos o ordenes de su dueño. Por eso se necesita consecuencia en el adiestramiento del Dobermann. En ningún caso están permitidos accesos de rabia o tratamientos injustos por el dueño. El resultado sería un abuso de confianza entre el perro y el dueño que es muy difícil corregirlo.
Principalmente los Dobermann son formados como perro de protección. Aparte de su uso, en realidad esta formación se puede hacer también sobre una base deportiva. Los deportistas atrapados por esta pasión necesitan, como un ciclista necesita una bicicleta adecuada, un perro apropiado para estos fines. Por eso el perro adecuado tiene que poseer unas características que el actual Dobermann posee (coraje, temperamento, seguridad, temple, auto confianza,.. ). Por ello y cualesquiera que sean los motivos por los que haya decidido adquirir un ejemplar de nuestra raza, lo que debe hacer es informarse sobre las características del ejemplar, sus cuidados y sobre todo de las necesidades que tendrá su futuro amigo para que la satisfacción de tenerle a su lado sea completa. Asimismo es conveniente contactar previamente con el criador y pida una demostración de los padres (o por mínimo de la madre) de los cachorros presentados.
Desde hace 27 años vale para mí una sola ley: una vez Dobermann, todavía Dobermann.
Manfred Lerner